martes, 23 de marzo de 2010

sabe cómo es y sabe cómo contestar I-"Veinte"


En el palco de prensa me acomodo, con cautela, por primera vez. Digo con cuatela porque siento que la gente que viene de algún medio tiene prioridad en ocupar los mejores lugares. No hilemos fino porque no hace falta. La cuestión es que el primer día me quedé parada como al fondo, medio apretaducho todo, en puntas de pie y escuché bien, tomé notas, pensé cosas para preguntar.
En un momento vi que había un señor que repartía hojas en las que estaba el orden de lo que se iba a tratar en la sesión. El hombre trabaja en la legislatura, se llama El Flaco; ese mismo día yo me había ido a presentar. Le pedí si tenía una hoja para darme a mí.

Me dijo:
- NO. NO TENGO
-Ah...qué pena...¿y es mucho lío si me la mandan por mail?

Al rato vuelve y me dice:
-No te ofendas por lo que te voy a decir. Pero siempre hago VEINTE copias. VEINTE. Y son para los periodistas. Si sobran bueno, te doy a vos. Es así.
-Noooo, pero cómo me voy a ofender, preguntaba nomás. Si es complicado que...
-No es de mala onda que te lo digo, pero es así. Y si me sobran te doy la próxima. Igual bueh, dame tu mail. (sí, no me dejó terminar de hablar). Pero son VEINTE copias las que se hacen. Y sí, viste, a veces no alcanzan para todos. No te digo de mala onda, no te lo tomés a mal.

O sea que sí un poco de mala onda hay. Mi trabajo, digo, será tratar de que no me vea como una nueva molesta indeseable que anda queriendo saber. ¿Lo lograré? Pienso que es como cuando te llega alguien nuevo al barrio por ahí. Veré. Y no, no pregunté en porqué 20 copias y no 18 o 21 o 23. Se que piensan en el estereotipo del empleado público, pero yo, con El Flaco, por lo menos, me voy a privar.